Amantes de los libros caseros

Volvemos a publicar este blog invitado, de Natalia Mirkowicz, para animar a los padres y cuidadores, durante la cuarentena, a establecer una rutina de lectura con sus bebés en casa. He aquí por qué...

Una idea errónea común entre las familias es que la alfabetización comienza durante los años escolares. Sin embargo, las investigaciones demuestran que el hecho de empezar a leer y hablar a los recién nacidos ya comienza a afectar la forma en que el cerebro se desarrolla y comienza a organizar el lenguaje. Muchos padres dan prioridad a hablar con sus hijos lo más posible. Sin embargo, un área que puede pasarse por alto es el impacto de la lectura y la narración de cuentos con los niños pequeños, e incluso con los bebés.

La unión a través de los libros 

Un beneficio importante de comenzar la práctica de la lectura y la narración de cuentos desde la infancia e incluso antes, es que se convierte en un ritual en la relación padre-hijo. Si este tiempo compartido puede convertirse en una parte normal de la rutina familiar, por ejemplo antes de acostarse, es más probable que continúe incluso cuando los horarios cambien y la vida se vuelva más ajetreada. Se convierte en una piedra angular, con la que tanto padres como hijos pueden contar, tanto como desayunar o ponerse el pijama para ir a la cama.

Hacer de la lectura una prioridad

Otra ventaja es modelar el interés deseado en la literatura. Los niños están conectados para imitar y absorber lo que sus cuidadores están haciendo. Los bebés sonríen cuando sonreímos, los niños pequeños repiten las palabras o frases que escuchan a menudo decir a sus padres. Esto también puede aplicarse a la lectura y a la narración de cuentos. Si los niños ven a sus padres leyendo activamente y haciendo de la lectura una prioridad en su horario, entonces es más probable que recojan un libro por su cuenta.

La narración de historias es poderosa 

Los libros son herramientas poderosas en la enseñanza del lenguaje, las relaciones interpersonales y el pensamiento crítico para los niños desde una edad temprana. Sin embargo, los padres pueden inculcar estas habilidades de alfabetización incluso sin un libro físico a mano. Pueden empezar a compartir historias y animar a sus hijos a crear narraciones ficticias y no ficticias para compartir. Esto permite que los niños tengan satisfecha su necesidad de conexión y atención de los padres, así como comenzar a practicar activamente estas habilidades.

Todos estos hábitos y herramientas pueden comenzar a ayudar a los niños desde una edad temprana, asociando la lectura y la alfabetización como algo altamente positivo. Los niños pueden empezar a ver los libros como pasatiempos individuales y relacionales, como formas de aprender y expresar su propia creatividad, y como algo en lo que pueden confiar incluso si hay períodos de transición o incertidumbre en la vida. Padres, con algo de consistencia, pasión genuina y un poco de planificación, pueden empezar a criar pequeños amantes de los libros en su propia casa.

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¡El amor por la lectura comienza y se alimenta mejor en casa! Las familias hacen clic aquí para acceder consejos motivacionales, recomendaciones, revisiones y actividades para hacer en casa.

 

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